Logo

Una rebelión silenciosa en Europa

/ febrero 17, 2017 / Una rebelión silenciosa en Europa

Por @PabloPzlo

 

“La idea de una Europa multicultural ha fracasado”  Robert Fico

En mayo de 2016 el primer ministro eslovaco pronunciaba estas palabras, advirtiendo que, además, “el islam no tiene lugar en Eslovaquia”. Dicho y hecho, pocos meses después fue pasada una ley que aumentaba de 20.000 a 50.000 los creyentes necesarios para aceptar a una religión como oficial. La primera religión afectada sería.. -¡sorpresa!- El islam. Actualmente se le estima entre 2.000 y 5.000 adeptos en el país centroeuropeo.

Con esta ley, se evitará que, por los momentos, los musulmanes en Eslovaquia puedan recibir subvenciones publicas* o abrir escuelas. Así mismo, el diputado del Partido Nacional Eslovaco, Andrej Danko, advirtió que “se debe hacer todo lo posible para evitar la construcción de mezquitas”.

“Defender las fronteras es responsabilidad nacional.” Viktor Orbán

Por su parte, Viktor Orbán ha iniciado otra revolución en su país; el primer ministro húngaro en más de una ocasión no ha dudado en rebelarse ante lo que el mismo ha denominado el imperialismo moral ejercido por Angela Merkel.

Orbán lo tiene claro: una solución común podría no solo no solucionar, sino empeorar las cosas. Así lo ha expresado: “como Estado tienes que proteger tus propias fronteras. No creo en una solución común europea.”

“Austria necesita una ley que prohíba al islam fascista.” Heinz Strache

En esta ocasión el citado no es un jefe de gobierno, sino el líder del Partido de la Libertad de Austria. Su partido bajo la candidatura de Hofer, se quedó a muy poco de ganar las elecciones. Entre otras cosas, Strache también advirtió que se debe poner fin al proceso de islamización que se vive en el continente o, por el contrario, los europeos–como hasta hoy los conocemos- estarían próximos a su fin.

 

Elecciones en Alemania, Francia y Holanda.

 Y, si 2016 fue un año tenso para la clase política progresista**, 2017 pinta igual o peor. Habrá elecciones en tres países importantes: Holanda, Francia y Alemania.

El primer seísmo se vivirá en Holanda. Geert Wilders, del Partido de la Libertad, lidera en intención de voto y, aunque debido a la fragmentación política, tiene pocas probabilidades de formar gobierno; existe la posibilidad de que las encuestas vuelvan a fallar y su partido dé sorpresa. Además he de resaltar que, ya es significativo que alguien tan directo como Wilders lidere las encuestas. Recordemos lo que hace poco comentó: “el islam es probablemente más peligroso que el nazismo”. E incluso ha llegado a proponer la desislamización de Holanda.

En Francia el panorama político aparenta ser más claro. Las filtraciones y ataques no han logrado acabar ni con la campaña de François Fillon ni con la de Marine Le Pen. Es decir, todo apunta a que el electorado francés tendrá que elegir entre la candidata –hasta ahora favorita- de la derecha identitaria, o por el candidato de la derecha dura. Nada esperanzador para una izquierda que, en el mejor de los casos, podrá ser representada por el menos izquierdista de los socialdemócratas: Enmanuel Macron de En Marcha.

Por último, pero no menos relevante, queda Alemania: el partido de Merkel podría ser –nuevamente- el más votado, pero con un SPD pisándole los talones, y amenazando con no repetir la gran coalición. Se prevé un parlamento sumamente fragmentado, en el que aparecerá con fuerza el partido euroescéptico Alternativa para Alemania. Un 15% -según los sondeos- no estaría mal para un partido con menos de 5 años de vida.

En definitiva, sea cual sea el desenlace posterior, algo parece evidente: ni todos los dirigentes políticos europeos se dejan maniatar por el buenismo político, ni en los países que abanderan la hegemonía cultural progresista, hay tal hegemonía.

*Pueden ejercer estos derechos por la realización de otras labores, no por causas religiosas.

**Referencia tanto a partidos socialdemócratas como a conservadores y liberales acomplejados.

One Comment

  1. […] comentábamos en otra ocasión, cómo el imperialismo moral representado por Merckel  intenta hacer sucumbir a la […]

Tu comentario

Email (no sera publicado)