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Por qué Maduro no podrá contar ni con Rusia, ni China, ni Irán

/ Agosto 4, 2017 / Por qué Maduro no podrá contar ni con Rusia, ni China, ni Irán

Por @CesarSabas

Parto de una premisa que he considerado desde que Nicolás Maduro asumió el poder: en caso de una confrontación armada producto de dinámicas internas o de una intervención extranjera, las tres potencias nombradas anteriormente no acudirán al auxilio del régimen chavista, solo se limitarán a dar declaraciones de “solidaridad” como en el caso chino, “apoyo” como en el caso ruso e incendiarias como en el caso iraní, sin mandar un solo efectivo militar. A continuación explico las razones que sustentan mi afirmación:

Rusia: En primer lugar, las declaraciones rusas de los últimos días contra las sanciones de Estados Unidos y en pro de un reconocimiento a la ilegítima e ilegal Asamblea Nacional Constituyente venezolana no responden a una lógica de alianza entre Moscú y Caracas, sino que son una respuesta a las sanciones que el Congreso de Estados Unidos impuso al gobierno ruso por su supuesta intervención en las elecciones presidenciales americanas de 2016. Así, Rusia ha endurecido su postura frente a EEUU desde que fue sancionada.

Sin embargo ¿qué son las declaraciones?, si estas no son seguidas por acciones concretas se convierten en papel. Muchas veces en política internacional las declaraciones ni siquiera representan las verdaderas voluntades de los Estados. De hecho, a veces las declaraciones son justo lo contrario a aquello que de verdad se piensa hacer. En los años 60’s cuando EEUU se acercaba a la China de Mao para cercar a la extinta URSS, Gran Bretaña procedió a vender motores Rolls Royce de avión a China. Estados Unidos para conservar su alianza con Taiwán le comunicó al gobierno de Pekín por telegrama que ellos se pronunciarían públicamente en contra de esta venta pero que en realidad estaban a favor de ella. Es decir, harían una declaración, pero hasta ahí.

¿Es ese el caso ruso?, si y no. Rusia no es un enemigo del régimen chavista, tampoco es en realidad un aliado. No comulgan ideológicamente ni comparten realmente los mismos intereses en materia de seguridad. Pero son socios, han firmado acuerdos comerciales, el socio venezolano tiene una deuda económica con el Estado ruso y Venezuela siempre vota en favor de las propuestas rusas en las Naciones Unidas. El régimen chavista es conveniente para Moscú, pero dista mucho de ser una prioridad. De hecho, Moscú no tendría ningún problema en sentarse a negociar con un gobierno de una Venezuela post-chavista.

Ante esto alerto: las declaraciones rusas en favor del régimen chavista pueden mantenerse e incluso multiplicarse si el contexto internacional crea las condiciones, pero no se materializarán en ningún apoyo contundente sobre el terreno, es decir, no habrán tropas rusas combatiendo por Maduro como si lo hacen en Siria por Bachar Al-Assad.

En primer lugar, Venezuela no se encuentra en la esfera de influencia rusa. El Caribe es una zona geográfica que no entra dentro de los intereses vitales de Moscú, atrás quedaron los años 60’s cuando los rusos necesitaban instalar misiles en Cuba para amenazar a Estados Unidos, hoy con la tecnología actual de los Intercontinental Ballistic Missile (IBM) Rusia puede hacer un ataque nuclear directamente desde su territorio sin necesidad de tener bases en el Caribe.

En segundo lugar, Rusia tiene desafíos geopolíticos serios muy cerca de sus fronteras: Es impensable para Putin enviar tropas a un lugar de América del Sur mientras libra una guerra que le ha sido muy costosa en Siria y donde aún no hay un resultado definitivo a la vista. Cualquier debilitamiento de la presencia rusa en Siria sería automáticamente aprovechado por rivales regionales como Turquía y Arabia Saudita para intervenir en contra de los intereses rusos y Vladimir Putin que es un excelente estratega lo sabe muy bien.

Además de que se presenta el caso ucraniano, el cual simplemente pasa por una tregua muy débil pero que puede resurgir en cualquier momento, y Ucrania, especialmente Crimea que si son de un interés casi existencial para Rusia.

En tercer lugar, una intervención rusa en Venezuela haría automáticamente que Estados Unidos interviniera: la presencia de tropas rusas haría que el congreso americano se levantara en un clamor casi unánime, de demócratas hasta republicanos, para intervenir en Venezuela. Sería la prueba de fuego de Trump como presidente de Estados Unidos y la venganza que los demócratas tanto anhelan cobrarle al régimen de Moscú por todos los eventos pasados, sin embargo esta vez Estados Unidos tendría absolutamente todas las de ganar, desde la legitimidad hasta el terreno: sería una batalla en América, a pocos kilómetros de bases de provisión americanas y a miles de kilómetros de Rusia, sería un resultado más que claro.

Hay que considerar también que Rusia atraviesa por una fuerte recesión económica y no está en condiciones de financiar aventuras militares al exterior. Solo lo ha hecho en casos donde su interés nacional se ha visto afectado de forma directa, es decir Ucrania y Siria.

Vladimir Putin ascendió al poder hace 17 años porque supuestamente iba a durar muy poco, desde entonces a diferencia de lo que todos creían ha hecho que todo el Estado gire en torno a él, gracias a que ha sido un gran estratega y no ha dado un solo paso sin calcular sus costos y beneficios. No se arriesgará a perder el trabajo de su vida para defender un lejano régimen quebrado que encima no ha podido pagarle la deuda.

China: La discreción china ya de por si nos debe dar una idea de qué tan comprometido está Beijing con el régimen chavista. El principal interés chino es que le sea respetada la multimillonaria deuda que el régimen contrajo, y tal vez hagan alguna que otra declaración mucho más discreta que las rusas. Tal vez en caso de tocarse el tema venezolano en el Consejo de Seguridad de la ONU tanto chinos como rusos usen su derecho a veto e impidan una resolución, pero no harán nada por impedir que Estados Unidos intervenga unilateralmente. Si Rusia está muy lejos de Venezuela, China lo está aún más.

En estos momentos China mantiene tropas en su frontera con Bután casi enfrentadas con el ejército de India. Los dos gigantes asiáticos (ambos potencias nucleares) tienen graves disputas fronterizas. A China se le suman sus disputas cada día más fuertes con Japón, Vietnam, Malasia, la posibilidad de que Taiwan declare su independencia en cualquier momento, la presencia de grupos extremistas islámicos en la provincia de Urumchi, la presencia de independentistas tibetanos en el Norte de India y la crisis con Corea del Norte. Es decir, China está rodeada de problemas geopolíticos verdaderamente graves por lo que es prácticamente imposible que el gobierno de Beijing quiera probar suerte tratando de ir en socorro de un régimen quebrado.

Irán: Sencillamente no tienen la capacidad para intervenir en Venezuela. Este país se encuentra inmerso de lleno en la guerra de Siria donde ha tenido bajas considerables, a su vez se encuentra en medio de una lucha geopolítica fuerte frente a Arabia Saudita, su gran rival. Su economía ha sido afectada por largos años de sanciones de la comunidad internacional.

Los proyectos en conjunto entre Venezuela e Irán han sido reales fiascos, comenzando por la ensambladora Venirauto que quedó convertido en un vergonzoso cementerio de automóviles siendo uno de los símbolos más patéticos del fracaso del “hecho en socialismo”. Además una intervención iraní también impulsaría a EEUU a intervenir decisivamente.

Hay un hecho fundamental y es que el régimen de Irán es una teocracia islámica y solo libra guerra aprobadas por el Gran Ayatollah, quien ejerce el control total del país. Para este tipo de regímenes no es apropiado ir a morir en defensa de apóstatas e infieles, y el régimen chavista a pesar de ser aliados políticos en el fondo son herejes ante los ojos de Teherán, no son islámicos, en muchos casos son ateos y el comunismo es considerado en Irán como parte de la “corrupción en la Tierra”.

Irán también haría algunas declaraciones pro régimen chavista, de hecho, estas serían incendiarias, especialmente para utilizarlas como mala propaganda hacia Estados Unidos, pero imaginarse la instalación de un ejército iraní en Venezuela como lo han hecho en Siria lo veo realmente difícil.

Mi conclusión: Ninguno de los antes mencionados osaría amenazar a Estados Unidos con una confrontación militar si Washington interviene en Venezuela. El único apoyo que podrían darle rusos y chinos al régimen chavista es vendiéndole equipos para reprimir a la población y solo si EEUU no interviene. Sin embargo, lo veo difícil también ya que ni Moscú ni Beijing están dispuestos a seguir perdiendo dinero financiando a un régimen que no podrá pagarles, especialmente si Estados Unidos impone el embargo petrolero.

La única acción que harán estos gobiernos es diplomática, sobre el papel y sobre declaraciones. Tal vez Rusia y China puedan vetar una resolución del Consejo de Seguridad pero no impedirían una acción unilateral, así como no pudieron impedir que Trump bombardeara Siria el mismo día que el presidente chino lo visitaba en Florida.

El único actor extranjero que está verdaderamente operando en Venezuela es Cuba, es éste nuestro verdadero enemigo y ha llegado la hora de proponerle a EEUU aliarnos para terminar de erradicar el cáncer del castrocomunismo del Hemisferio.

2 Comment

  1. TOTAL APOYO.

  2. Buen análisis y si los EEUU ahora no hacen nada por Venezuela, tendrán que olvidarse para siempre de su influencia en Latinoamérica, por que ya ven claramente las intenciones de Cuba, entonces o es EEUU o es Cuba y su criminal comunismo. Si yo lo se, supongo que con mas razón los gringos.

    La lucha en Venezuela ni siquiera es política, sino una guerra de egos de una sociedad mal educada con unos pésimos dirigentes, los venezolanos lo despilfarraron todo, absolutamente todo, ahora deben empezar a construir su propio y verdadero destino, Dios quiera que la comunidad internacional ayude, algo que veo con muy pocas posibilidades. Aunque si se trata de una guerra el motín por cobrar es muy atractivo.

    Otra cosa y es que no creo que los gringos sean tan torpes para que rusos y chinos se instalen en Venezuela a explotar y administrar sus recursos.

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