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La partida política de Venezuela en 2017

/ febrero 4, 2017 / La partida política de Venezuela en 2017

Por @DiLoyoR de @VFutura

 

A un mes de comenzado el 2017, en Venezuela se acentúa la crisis económica. La población, desesperada por la hambruna, comienza a escarbar en la basura para conseguir alimentos. Sin embargo, los actores políticos mainstream elaboran estrategias para mantener sus cuotas de poder. Por un lado, el régimen de Nicolás Maduro mueve sus fichas para garantizar su continuidad. Por el otro, la MUD busca cuadrar sus intereses y mostrarse como la única opción de cambio. Ambos buscan la estabilidad. A pesar de la crisis económica, tanto la MUD como el PSUV buscan trancar la partida política.

El régimen prepara su Enroque

Tareck El Aissami comenzó el año celebrando un ascenso. El nuevo Vicepresidente es la opción ideal para el año que enfrentará el régimen. La experiencia de El Aissami como Ministro de Interior le permitirá liderar el proceso de represión que necesita el régimen. El Aissami recibe mayor influencia para hacer frente a los constantes brotes de desobediencia. El régimen da señales de que no va a tolerar ningún tipo de reclamo. Mientras tanto, los poderes secuestrados siguen plantando el camino a la supervivencia. El TSJ sigue haciendo de las suyas. Utilizado como recurso apaga fuegos, el TSJ mantiene al régimen alejado de todo conflicto institucional. Han logrado el objetivo de controlar a la AN, desarticulando las pocas fintas de enfrentamiento que el parlamento ha intentado de levantar. La estrategia del tribunal será la misma este año. Por otro lado, el CNE vuelve a plantear las elecciones como cortina de humo. Si El Aissami es el palo que golpea, las regionales son la zanahoria. El régimen seguirá utilizando al CNE para darle victorias insignificantes a la MUD.  Así entretienen a la población, evitando que se salga del camino de la continuidad del régimen.

Las piezas rojas siguen moviéndose. Al pasar sus gobernadores al ejecutivo, el régimen se prepara para regalar las regionales y entregar las pautadas gobernaciones a la MUD. Pero con ello el régimen no perderá poder. Como hicieron con la AN, el régimen montará una estructura paralela a las gobernaciones, haciendo irrelevantes las elecciones. El ejemplo de la Alcaldía Mayor servirá como modelo a seguir. Ya Maduro comenzó a juramentar “Estados Mayores cívico-militares” en cada estado. El régimen, sin embargo, no solo busca desinstitucionalizar las gobernaciones. Los comandos civiles “Antigolpe”, bajo la supervisión del nuevo vicepresidente, centralizarán aún más el control armado en manos de la élite comunista. Las policías regionales, igual que sus gobernaciones y alcaldías, no tienen cabida en esta dictadura comunista. Con El Aissami como príncipe heredero, el régimen continúa con su estrategia de control absoluto. El objetivo es mantener el poder a toda costa.

La MUD: tres caras de una misma moneda

Para nadie es secreto que la MUD está dividida. Su falta de logros en 2016 ha causado un mayor distanciamiento entre sus intereses. Dentro de la MUD hay 3 tendencias. UNT y Avanzada Progresista buscan pintar al régimen de democracia de forma descarada. Estos partidos continuarán trabajando con el régimen a cambio de mantener el control de sus respectivos estados. Ambos impulsarán una nueva ronda de diálogos. Planean la coexistencia con el régimen abiertamente. Por su parte, AD y PJ lideran una relación aparentemente más tibia con el régimen. Este bando plantea las elecciones como única salida. Como ya hicieron con las elecciones de la AN, venderán las regionales como forma de enfrentamiento. Su estrategia se basa en mantener al opositor en ciclos electorales, y así consolidar su posición dentro del statu quo. Ya hablan de esperar hasta las presidenciales del 2018. Mientras tanto, buscarán victorias simbólicas contra el régimen, como la que les regalará el CNE al llamar a elecciones regionales. Utilizarán constantemente el chantaje de la “unidad” para ejercer su dominio sobre otras facciones de la MUD. En estos últimos meses han “radicalizado” su discurso para no perder popularidad, pero poco a poco movilizarán su maquinaria en pos del camino electoral. Por último, el bando de los “radicales” de la MUD repite la estrategia de los años anteriores. Llamarán a la calle como hicieron en 2014. Así mantienen satisfechos a los opositores desencantados con el resto de la MUD. Sin embargo, ni Vente ni Voluntad Popular querrán perderse el tren de las regionales. “Calle y voto” para repetir la victoria de la AN, esa que tan poco ha hecho para solucionar los problemas del venezolano.

Mientras tanto, el aparataje político detrás de la MUD busca mantener su influencia. Medios, opinadores y asesores le suplican a los tres bandos que se pongan de acuerdo. El chantaje de la “unidad” ha funcionado. Pareciera no importarles la estrategia a seguir, simplemente quieren que todas las facciones pacten una estrategia única. Le imploran al ciudadano que se mantenga del lado de la MUD. Tildan de divisionista, y hasta de traidor a cualquiera que opine en contra de la MUD. Para calmar la insatisfacción del año pasado, piden que Chuo sirva como chivo expiatorio. Los asesores creen que una restructuración superficial de la MUD hará que el ciudadano los siga apoyando. Piden calma a quien busca alimentos en la basura. Piden cordura a quien muere en los hospitales por falta de medicinas. Para ellos, la caída del régimen es cuestión de tiempo y paciencia. Aceptan el 2016 como un año fallido, pero no responsabilizan a los actores de la MUD por su inacción.

Cómo destrancar la partida

 En vista de la consolidación del régimen, la crisis económica, y la falta de coherencia en la MUD, muchos venezolanos se han desesperanzado. Los actores políticos definitivamente no plantean soluciones a corto plazo. Sin embargo, el venezolano no debería desanimarse. La estrategia del régimen es una señal clara del temor que le tienen al pueblo. El comando “Antigolpe” y el ascenso de El Aissami demuestran qué es lo que el régimen teme realmente: la protesta. La única forma de destrancar el panorama político es ejerciendo presión a través de la desobediencia civil. La MUD tratará de manipular las protestas como ya hizo en 2014. Venderán el llamado a elecciones como una victoria, y se retirarán de la calle para enfocarse en sus campañas. Los ciudadanos debemos hacer presión para que esto no suceda. Para bien o para mal, sólo una desobediencia organizada y continua logrará salir del régimen. Poco a poco salen nuevos actores que buscan precisamente liderar este proceso de desobediencia. Los ejemplos históricos de Checoslovaquia, Polonia, y tantos otros países nos demuestran que sí se puede vencer una dictadura comunista a través de la protesta constante. El 2017 ya ha presenciado algunos brotes de rebelión. El régimen y la MUD temen esta estrategia, porque saben que perderían el control que tienen sobre los ciudadanos. Pero los ciudadanos están hartos, y lo están demostrando. La única arma que tienen los venezolanos para destrancar la partida es la desobediencia. Es hora de ejercerla sin tapujos.

One Comment

  1. Excelente articulo pleno de verdades. No mas “Farsas Electorales” “Desobediencia Civil” es es camino.
    “Libertad o, nada”

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