Logo

Dictadura genocida de Venezuela se propone exterminar la población

/ noviembre 29, 2017 / Dictadura genocida de Venezuela se propone exterminar la población

El régimen comunista de Venezuela niega que los ciudadanos estén muriendo por desnutrición, tal como lo señalan informes no gubernamentales e internacionales

Prensa Rumbo Libertad, Valencia

En Venezuela los niveles de pobreza han ascendido vertiginosamente conforme ha crecido la inflación más alta de su historia, la crisis le ha dado un duro golpe al bolsillo de los venezolanos y ha atentado contra lo más necesario para cualquier ser humano: la alimentación, pero especialmente ha perjudicado a una niñez desprotegida que hoy padece desnutrición como consecuencia del hambre y se encuentra indefensa ante un sistema que no ha garantiza su derecho a la salud, la alimentación y la vida.

Los más débiles, los niños venezolanos, sufren las consecuencias de una aguda crisis que pareciera no tener fin, es común verlos hurgando en la basura y pidiendo en las calles, muchas veces con sus uniformes escolares. La desnutrición de los más pequeños se ha convertido en un daño irreparable y lo más alarmante es que sigue aumentando el número de afectados sin que el gobierno dé señales de querer tomar medidas para evitar que más niños sean marcados por la grave coyuntura.

Mientras quienes gobiernan se aferran al poder y hace maniobras populistas con un bien tan preciado como lo es la comida, los pobres y quienes pertenecían a la gran clase media venezolana, muere de hambre y mengua, pero son los niños, quienes aún no están en edad de valerse por sí mismos ni cuentan con preparación académica, quienes están siendo mayormente afectados.

La organización Cáritas Venezuela realizó un muestreo en 32 parroquias de 4 entidades del país, específicamente en: Miranda, Vargas, Zulia y Distrito Capital, en él pudo observar con preocupación cómo los más vulnerables y en pleno desarrollo se deterioran ante la precaria alimentación que pueden ofrecerle sus padres, siendo el diagnóstico principal la desnutrición o en su defecto el riesgo de padecerla.

En su más reciente boletín, Caritas publicó que ante el aumento sin precedentes de la Canasta Básica Alimentaria y el escaso suministro de las bolsas del Comité Local de Abastecimiento (CLAP), que apenas cubren 8 días de alimentación, las familias venezolanas de más bajos recursos sufren la imposibilidad de alimentarse adecuadamente.

En el informe se detalla que en el hospital pediátrico J. M. de los Ríos reportan un incremento del 260% en el ingreso de niños con desnutrición severa, en comparación con los años anteriores.

Según Cáritas un 32% de los niños evaluados se encuentran en riesgo de desnutrición y han empezado a deteriorarse, hallando una desnutrición aguda en niños menores de 5 años, mientras que un 4% presenta una desnutrición severa, un 21% ha contraído una desnutrición leve y sólo en un 32% no se halló déficit nutricional.

Cáritas asegura que la desnutrición de niños aumentó de 54% en abril a 68% en agosto de este año, lo cual triplicó la tendencia que se venía registrando, siendo Vargas y Zulia los estados con más niños afectados. El muestreo también arrojó que 69% de los hogares han tenido que cambiar sus formas habituales de adquirir alimentos, 71% han tenido que deteriorar su alimentación, y 64% de los encuestados reportan haber incurrido en alguna privación alimentaria.

Asimismo, registró que la forma más común para obtener los alimentos es a través de los denominados bachaqueros, y que el 69% asegura no tener acceso a los CLAP, el cual beneficia sólo a un 31%. Cada día es más común ver a niños menores de edad mendigando en las calles, restaurantes o principales centros comerciales, por lo que la investigación de Cáritas ubicó la mendicidad de las familias entrevistadas en un 41%.

Los venezolanos que actualmente dependen de un salario mínimo o están desempleados han recurrido a vender pertenencias como su ropa para poder comer, señala el informe. La proporción de hogares con una diversidad de alimentos deficiente se incrementó de 66% a 85% entre febrero y agosto de 2017.

Las infecciones diarreicas y respiratorias aumentaron considerablemente. Se incrementó la prevalencia de desnutrición aguda en menores de 5 años en todas las parroquias monitoreadas. Igualmente, el número de niños con algún déficit nutricional ascendió en casi un alarmante 70%.

La organización asegura que de no revertirse las causas de la desnutrición y los factores agravantes, las parroquias más pobres estarán en riesgo para el cierre de este año.

Pérdidas irreparables

Tal como lo ha venido alertando la organización Cáritas, el riesgo de muerte de niños por desnutrición se incrementa de forma alarmante en el país, debido a que no se han tomado los correctivos necesarios para dirimir la situación y la inflación del país crece a ritmo acelerado, ubicándose como la más alta del mundo.

En el mes de noviembre se registraron cuatro pérdidas irreparables de niños menores de edad en el interior del país, entre ellas la de una bebé de dos meses de nacida procedente de la localidad de Guasdualito, estado Apure, la cual ingresó al Hospital Central de San Cristóbal con síndrome diarreico y escabiosis, y falleció como consecuencia del hambre.

En los cuatro casos se dio a conocer que el deceso ocurrió por desnutrición, los menores presentaron infecciones respiratorias y diarrea, de acuerdo con las cifras en Emergencia Pediátrica del Hospital Central de San Cristóbal. La institución atiende tanto a pacientes del estado andino como a los que llegan de Barinas, Apure, Mérida, Cúcuta y Arauca. La mitad de las camas de Emergencia Pediátrica están ocupadas por niños con malnutrición.

“En la última semana, de 16 camas que tenemos en Emergencia Pediátrica, 8 están ocupadas por desnutridos y de estos, el día sábado murió una bebé que teníamos hospitalizada. Estos niños ingresan infectados por cualquier patología y como no tienen las defensas necesarias, debido a la mala alimentación de la madre, ni tampoco tenemos los medicamentos necesarios para atenderlos, este es el desenlace… Es lo que tenemos”, declaró Alicia Pimentel, jefa de Emergencia Pediátrica de la institución hospitalaria al periódico El Nacional.

La doctora aseguró que no cuentan con los antibióticos que requieren para tratar a los pequeños. Medicamentos como penicilina cristalina, ampicilina, sulbactam, ceftriaxona, cefatoxima, ceftazidime escasean en los principales hospitales del país. “Esos son de los básicos. Nada de eso se consigue, y si lo consigues se ha llegado al extremo de que los venden en las esquinas, bachaqueado”, agrego.

No sólo el Hospital Central de San Cristóbal enfrenta esta situación, en lo que va de año, han fallecido 42 niños en el Hospital Doctor Raúl Leoni de Bolívar por problemas de desnutrición que no pudieron ser debidamente tratados a tiempo, y cerca del Arco Minero, un área rica en recursos minerales, mueren niños por falta de alimentos.

La dictadura no reconoce a las víctimas

Debido a la grave escasez de medicamentos y la situación precaria en la que se encuentran los niños que recurren al sistema de salud pública del país, la organización no gubernamental Cecodap ha solicitado ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), controlado por el régimen chavista, una medida humanitaria para garantizar la distribución de medicamentos. Sin embargo, 4 veces ha sido negada la petición en lo que va de año, por lo cual han decidido acudir a instancias internacionales.

El asesor de Cecodap, Carlos Trapani, indicó que un niño llamado Samuel Becerra murió no sólo por la contaminación de los tanques de agua, sino también por el suministro irregular de los antibióticos. En relación a esto, “Larry Devoe (Secretario del Consejo Nacional de Derechos Humanos) dijo que ese era un hecho puntual y no se dio cuenta de que estaba sentado frente a la consecuencia del hecho puntual”, criticó Trapani, cuando la muerte de Samuel fue una de las siete que sucedieron a como consecuencia del brote de bacterias por contaminación en las máquinas de diálisis en el Hospital de Niños este año.

La salud es un derecho social fundamental, obligación del Estado, que lo garantizará como parte del derecho a la vida (Art. 83 de la Constitución de Venezuela). Pero esto sólo es posible cuando las personas pueden acceder en forma rápida, sencilla y económica a los medicamentos esenciales para el tratamiento de su enfermedad; lo cual es más delicado en el caso de los niños, porque el Estado debe cuidar con prioridad absoluta su protección integral, tal como lo establece el artículo 78 de la Carta Magna.

Tu comentario

Email (no sera publicado)